Aceite de
Emú La Receta Natural para
regenerar
y normalizar la piel
La continua búsqueda por parte de investigadores de todo el
mundo de nuevas sustancias beneficiosas para nuestra salud, ha
llevado a estudiar en profundidad un aceite usado desde hace
milenios por los aborígenes australianos para paliar todas las
afecciones de la piel, con resultados espectaculares.
El aceite de Emú.
* Emulsión Calmante*
La concentración en su composición
de ácidos grasos,
muy parecida a los que forman parte de las paredes
celulares, hacen que el aceite de Emú penetre más rápida y
profundamente que cualquier otro tipo de aceite, ejerciendo su
acción en la dermis, que es donde se produce la diferenciación
celular ayudando a normalizar la función celular básica, que de
otro modo se manifiesta en múltiples dolencias superficiales.
Además, su gran facilidad de
penetración, le hace ser un excelente transportador cutáneo para
los aceites esenciales y extractos vegetales.
El aceite de Emú, penetra hasta
las capas mas profundas de la dermis, gracias al importante
contenido en su composición,
de ácidos grasos (linoleico, oleico, palmítico, esteárico,
palmitoleico), no siendo lo fundamental la presencia de unos u
otros de forma individual, sino la proporción relativa entre
ellos.
Sus características naturales y
similares al aceite humano, lo han convertido en un método
alternativo y eficaz tanto para fines cosméticos como
terapéuticos.
Tres ácidos grasos (Oleico,
Palmitico y Linoleico) se combinan en este aceite de penetración
profunda en la epidermis para estimular células nuevas de la
piel, reduciendo o atenuando marcas (quemaduras, arrugas,
estrías, cicatrices y enfermedades de la piel)
Para los aborígenes australianos,
uno de los habitantes más antiguos del mundo, el aceite de Emú,
viene siendo usado de forma popular como analgésico, antiinflamatorio,
humectante y regenerador de la piel.
Hoy día, está siendo evaluado en
experimentos por diversos investigadores científicos de todo el
mundo. Los resultados de estas experiencias lo definen como una
receta natural para aliviar dolores musculares, reumáticos y
heridas, tratar inflamaciones, atenuar cicatrices, paliar
quemaduras y enfermedades de la piel. Más aún, es una
alternativa efectiva para su embellecimiento.
La clave está en su composición.
El aceite de Emú es muy parecido al aceite humano, como ya se ha
indicado. Comparte
similares porcentajes de ácidos grasos esenciales, como el
oleico, palmitico y linoleico. Esta semejanza se traduce en una
mayor capacidad de penetración, más allá de la capa externa, en
la piel (epidermis). Logra insertarse en las áreas más
profundas. Es esta característica la que le permite ayudar a
estimular células nuevas de la piel, reduciendo o atenuando
marcas (quemaduras, cicatrices, arrugas).
La capacidad de regeneración de la
piel de este aceite conlleva importantes beneficios cosméticos,
siendo además hipoalergénico. Por sus propiedades humectantes,
lubrica en profundidad las pieles secas, desgastadas y
descamadas. Junto con ello, su carácter transcutáneo previene y
reduce estrías o arrugas.
Más importante aún, pese a ser un
aceite no causa acné ni obstruye los poros.
Diferentes estudios han revelado
su capacidad para reducir la irritación de la piel causada por
enfermedades como Eczemas, Ictiosis y Psoriasis.
Especialista
en Mejorar Quemaduras
En esta misma línea, ha demostrado
ser muy efectivo en el tratamiento de heridas, producidas por quemaduras.
Pues, sus atributos permiten curar las inflamaciones, lubricar la
piel dañada y al mismo tiempo aliviar del dolor debido a su
acción analgésica.
Antiinflamatorio
por Excelencia :
Debido al porcentaje de ácidos
oleicos que contiene, desde un punto de vista clínico, el aceite
de Emú es considerado un efectivo antiinfalmatorio. Esto
significa que su aplicación reduce el endurecimiento e
inflamaciones en las articulaciones (artritis). Especial éxito
tiene en el tratamiento de las zonas articulares que se encuentran más cerca
de la piel, como manos, pies, rodillas y codos.
A nivel muscular, sus altos
niveles de ácidos linoleicos alivian dolores, así como edemas y
golpes. Incluso se recomienda para malestares originados por
ejercicio deportivo, calambres, rigidez de los músculos,
etc.